The Legend of Ochi: ¿La apuesta más infantil (y mágica) de A24?
Una película que no es terrible, pero sí desconcertante
Tentado a llamarla la peor película de A24, y sin embargo, no puedo decir que sea terrible… ni siquiera mala. The Legend of Ochi me deja con más preguntas que respuestas: ¿estamos ante la apertura de A24 al cine infantil? ¿A su entrada al merchandising? ¿O ambas?

El Ochi, lo desconocido y la empatía
La historia, sin duda, intenta abordar temas complejos y necesarios. La relación entre el “yo” y el “otro” se presenta a través de una criatura demonizada por la cultura local: el Ochi. Hay también un conflicto entre ciencia y religión, la sobreprotección de los padres, el abandono y la forma en que los sistemas educativos perpetúan los prejuicios.
Todo suena potente... pero el ritmo de la película me pareció tan apresurado, que no logré conectar emocionalmente con ninguno de estos temas. Si acaso, con el principal. Y es que, ¿ya vieron al Ochi? ¿Cómo no te va a caer bien?

¿Una película para la generación TikTok?
La rapidez con la que avanza la narrativa me hace pensar que The Legend of Ochi está dirigida a la audiencia más joven. A esa generación de atención breve, acostumbrada a los contenidos de TikTok. Y sin embargo, se nota el esfuerzo por mantener el espíritu de A24: una estética pulida, actuaciones comprometidas y una dirección artística que deslumbra.
Fantasía artesanal y atmósfera inolvidable
Lo que más rescato de la película es su atmósfera. Isaiah Saxon logra crear un universo tangible y emocional, lleno de criaturas hechas con marionetas y trajes físicos, algo que nos recuerda a una época perdida del cine artesanal. La fotografía es fantástica, la música es fantástica, y todo el diseño de producción funciona como una fantasía viva.

Cine artesanal
Lo que le da ese encanto mágico es la mezcla entre la producción artesanal y una inspiración totamente folklórica: mezcla efectos especiales (SFX) y efectos visuales (FX), además de utilizar marionetas así como trajes físicos para dar vida a sus criaturas fantásticas, creando una textura visual que cautiva y emociona. Su encanto folklórico bien de las áreas remotas de los Montes Cárpatos, en Rumania y locaciones en Transilvania, influenciada por las tradiciones del lugar y los musicales de Europa Oriental. Su banda sonora fue liderada por David Longstreth, vocalista de la banda Dirty Projectors, quien se inspiró en la etnomusicología de la región y en Fănică Luca, un flautista clásico romaní-rumano. Una representación culturalmente rica que da visibilidad a tradiciones poco conocidas y que promueve la diversidad y la inclusión en el cine global.
Una fábula moderna con corazón
Tal vez The Legend of Ochi no sea para todos, y tal vez tampoco sea lo que esperábamos de A24. Pero sí es una película familiar con mucho corazón. Una obra ideal para ver con niños, o para reconectar con la magia infantil de los clásicos que nos hicieron amar el cine.
CHECA el Ochoi que me regalaron: https://youtube.com/shorts/N7NxuaPcutM?si=zr5UVEErYuQrFlki




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