Smile 2 (Sonríe 2): gran secuela de terror que explota el trauma.
Una secuela que no esperaba, pero resultó ser una gran segunda parte: continua inmediatamente con la historia de la primera entrega. Así es nebuliamikses, tienen que ver, sí o sí, Sonríe 2 aprovechándomela su estreno en Paramount+
Con el contexto de que la primer peli me gustó mucho y sobre todo, que la revelación del monstruo me voló la cabeza, aún más sabiendo que era puro efecto práctico y no CGI, me lancé emocionado (aunque con miedito) a ver la nueva peli de Parker Finn, quien dirige y escribe ambas cintas.

La historia arranca tan solo 6 días después de los sucesos que terminan con la primera cinta, vemos a un personaje conocido buscando desesperadamente a quién “pasarle” la horrible carga que lleva consigo y después de una pequeña corretiza y un evento sangriento, se logra el cometido, aunque no de la manera que se esperaba.
Después de presenciar esto, conocemos a Skye Riley (Naomi Scott), una estrella pop al puro estilo de Olivia Rodrigo, Taylor Swift, Sabrina Carpenter, etc. Ella se encuentra bajo el escrutinio público debido a un pasado relacionado con el abuso de sustancias y un accidente, pero está en camino de aprovechar esta segunda oportunidad que le ha dado la vida, la vemos dedicada a sus ensayos y fans, hasta que un día y debido al dolor que sufre en la espalda por aquel accidente, acude a una persona para comprar analgésicos, solo para terminar presenciando sin razón aparente, justo frente a ella, el suicidio de esta persona.

A partir de aquí, la vida de Skye comenzará a tornarse en un remolino de locura, viendo cosas que tal vez están o no ahí, sintiendo cada vez más su soledad y en su propio criterio, perdiendo el control, debido a los nervios por la próxima gira de conciertos.
Hasta ahí le dejamos porque no quiero darles más spoilers, pero puedo decirles que la cinta, es un sube y baja de tensión para la audiencia, tal vez no cuenta con muchos jumpscares, lo que se agradece, pero en su lugar crea un ambiente e historia tan tensa, que te tiene pensando que es real y que no.
Era una cinta que esperaba con muchas ganas y honestamente no decepciona, conserva el aura paranoica de la primera entrega, así como el uso de sombras y tomas, para poner a la audiencia en alerta, aunque al final, no aparezca nada macabro, lo que se traduce en tenerte al filo del asiento por toda la película.
El final, el final banda, me voló más la cabeza que la primera y me dejó con muchas ansias de saber si habrá o no una tercera parte.
La actuación por parte de las actrices Naomi Scott y Dylan Gelula, me pareció perfecta para la cinta, y debo remarcar a Naomi Scott como una gran protagonista, su actuación muerta de terror, ansiedad y paranoia, está muy a la altura y más importante, te la vende.





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